jueves 10 de septiembre de 2009

de cuentos infantiles

El otro día navegando por la red me enteré de que Disney lanza una nueva película para niños, llamada "La princesa y el sapo". Hasta aquí todo parecía normal y no le di mayor importancia.

Pero la verdad, uno se pone a reflexionar... sobre el sentido de estos cuentos, la moraleja y el mensaje que transmiten. Personalmente he sido una niña Disney a tope. He visto todas las películas, conservo las cintas vhs ( sí, yo era de esa época en la que no existía el deubedé ) y por supuesto he tenido alguna que otra muñeca. No me miréis mal.... todas hemos sido princesas Disney, aunque no queramos reconocerlo.


Pero claro, una se hace mayor y se da cuenta de ciertas cosas y se replantea si realmente yo quiero que mis futuras hijas vean estas películas.


¿ Os parece descabellado esto que acabo de decir ? Aquí os dejo mis argumentos y la reinterpretación a mi parecer de esos clásicos (no de invención Disney, por supuesto, pero transmitidos en toda su magnificencia por ellos ) ...

Por ejemplo.... Tarzán. Todos conocemos la historia, ¿no?

Tarzán el niño mono que crece solitario en la selva y que se convierte en un fornido pelanas. Mientras tanto, Jane y su prometido se van a investigar a la selva. Y Jane se enamora de Tarzán... qué bonito sí... ¿pero quién se cree esta trola? Vamos a ver...

¿Cómo es posible que una mujer como Jane, inteligente, con conocimientos de arqueología, aventurera y en definitiva adelantada a su tiempo, se enamore de un gañán ( que sí, está buenorro ) que no sabe si es humano, mono o todo lo contrario?

Está claro que a Jane lo que le ponen son sus pectorales y abdominales, pero nada más. Cuando se le pase la pasión del momento ( ¿cuánto tiempo diríamos, tres o cuatro meses? ) veremos si le hace tanta gracia andar todo el día hecha un trapo, despeinada, oliendo a sudor y llevando taparrabos... porque no nos engañemos.... ¿Qué conversación le va a dar Tarzán a una mujer culta como Jane? A lo sumo que se ha caído de una liana y que los plátanos se los ha robado el mono Abú (el de Aladino, ¿os acordais?)

En definitiva, transmitir a nuestras hijas que es mejor irse con un tío bueno memo, en vez de con un hombre culto e interesante es un error. Pero claro, nos dejamos llevar por la música ( porque esos monos se pasaban el día cantando y tocando la pandereta) y no nos damos cuenta de que en realidad nos están vendiendo algo muy sucio.

¿Y qué me decís de La Bella y la Bestia? ¿Cómo ? ¿ Que la moraleja es que la belleza está en el interior? Me rio a carcajada limpia. ¿Pero quién se ha creido eso?

De verdad, ¿ pensáis que Bella se enamora de la Bestia por su belleza interior? Imposible.

Ella es un bombón andante, todos los de su pueblo se la quieren camelar.

Encima el tío rapta a su padre y cuando la pobre muchacha se ofrece como intercambio para dejar a su padre en libertad, la Bestia no tiene problema ninguno. Menudo energúmeno.

Y luego claro, la quiere engatusar como hacen todos los feos con dinero. Con regalos, vestiditos, cenas caras… ¿cómo no se iba a enamorar? Yo también me enamoraría, pero no de la Bestia… me enamoraría de su palacio con vidrieras austriacas, de su rosa flotante en la caja de cristal (tengo que averiguar donde venden una de esas ), de su armario que habla y te aconseja el ultimo modelito de Loewe que mejor te queda, de su reloj con bigote y su candelabro fino con acento francés… así cualquiera….

Mentira, mentira y mentira…. Y encima para colmo, ¡¡se transforma en príncipe apuesto y galan!! Las hay que consiguen el pack entero… hay que fastidiarse.

Si el verdadero sentido de la película fuese que la belleza está en el interior, la bestia se quedaría bestia y punto… no resultaría un principe rubio de ojos azules. Eso es trampa.

Y no me digais que es una metáfora y que por eso luego se refleja físicamente lo bello que es por dentro. No cuela.

En fin, que las princesas Disney son todas unas pájaras. Qué me decís de la gold digger de laCenicienta. No me creo yo que se enamore del principe en una noche. Ella, como las pájaras de sus hermanastras, iban a pegar el braguetazo del año tratando de engatusar al pobre príncipe. Estaba harta de fregar.

Seguro que algo mezclo en la bebida del principe (algo que le dio el hada madrina) y por eso se enamoró tan profundamente que fue buscando a la dueña de esos Manolos de cristalitos de Swarovski tan maravillosos. Incredulo de él, pensaría que se trataba de una mujer de bien.

Al final siempre nos dicen lo mismo… búscate un marido rico, sea guapo o no, y por supuesto, no te plantees si es un hombre culto e inteligente. ¿Qué mas da? Fíjate en si tiene Visa Oro como mínimo…. Si es negra mejor… ya sabes lo que dicen.. ¡¡¡el cielo es el límite!!!


Creo que la única que se libra es Yasmine. En este caso el busca fortunas es Aladín… y ella una tonta. La enseñan un par de trucos baratos como la alfombra voladora y el genio de la lámpara y ya cae rendida. Creo que la pobre no vió Star Wars… ya sabeis, naves volando y hologramas... si lo llega a saber seguro que Aladino no le impresiona tanto.

Como veis mis argumentos no son tan descabellados, pero lo confieso, estoy deseando ver esta nueva peli… a ver que moraleja nos transmite… seguro que tiene miga.


martes 18 de agosto de 2009

Frases célebres

Yo siempre creí que para aprender vocabulario o frases gloriosas uno tenía que recurrir a los libros, a los clásicos.... qué se yo... a Cervantes, por ejemplo.

Todos somos conocedores de ese "en un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme". Pero seamos siceros, está muy demodé.

Ahora uno tiene que recurrir a fuentes mucho más mundanas. Ver la televisión o ir al supermercado es una buena idea para llenarse de inspiración.

Y es que yo, cada día me sorprendo más. No sé si es que la gente desayuna poesía o simplemente les sale del alma.

Claro, uno puede soltar una perla y quedar como simple anécdota, pero si lo dice en un medio masivo como es la televisión, que la ve todo hijo de vecino, queda ahí para la posteridad. Y así todos podemos usar esas fráses celebres a la altura del lugar de la mancha.

Quién no recuerda ese "la lié parda". Desde luego.... ni el mejor claim publicitario se recuerda durante tanto tiempo.

¿Y por qué suelto esta retaila? Porque el otro día casi me atraganto viendo las noticias.
Todos sabemos lo que les gusta a los noticiarios pedir la opinión del vecino del asesino o asesinado del barrio.
"Pues era una persona muy tranquila, no lo esperabamos"
"Parecía normal"
( esto me serviría para criticar el rigor informativo y/o la necesidad de entrevistar a estos psicólogos en ciernes, pero me lo guardo para otro día )

Pero es que lo del otro día fue ya... no sé como definirlo sin soltar ninguna palabra malsonante.... dejemoslo en anodadante....
Están hablando de un crimen y claro, tenían que entrevistar a una mujer que pasaba por allí... ¿y qué dijo la señora?

"Por como estaba la calle llena de gente, yo ya sabía que allí había un muerto"

¿Qué? ¿Cómo se te queda el cuerpo? Helao, ¿no?
Pues como se quedó el muerto... igualito.

Pero esta señora, ¿dónde se ha dejado la sensibilidad? Pájara, más que pájara.

Ya lo sabeis, cuando haya aglomeración inusual en una calle es que hay un muerto... si lo sabrá esta señora...

O como aquel programa de Comando Actualidad.... entrevistan a dos indecentes robadores de comida en los supermercados que lo venden como un auténtico mercado negro a precios inferiores. A la pregunta de que si sus hijos saben que roban, el hombre, ancho el, le contesta a la reportera:

"No, no lo saben... mis hijos tienen que ser más que yo.... ¡¡¡¡¡más que usted!!!!"

Toma ya!! ¿Cómo te quedas?
No me lo digas...
Helao...

Bajo mi modesta opinión este hombre confunde el tocino con la velocidad. ¿Qué tendrá que ver la reportera en todo este desaguisado?


Pero vamos, que este tipo de frases también se encuentran en la vida real, de cara a cara, no creais que no.

Hoy era un día como otro cualquiera en el que yo realizaba la compra de mi hogar en un supermercado. Tras la vuelta de rigor para introducir en mi carrito todos los elementos que necesitaba he dirigido mis pasos a la panadería.

La panadera se encontraba afanada sacando el pan del horno para depositarlo en las bandejas por lo que yo he esperado pacientemente a que ella terminara para pedirle mis dos barras de pan. Hasta ahí todo normal.
Después se ha acercado un hombre que no ha medidado palabra y se ha distraido mirando los bollos puestos en la cristalera.
A los minutos a llegado una mujer que educadamente ha pedido la vez, porque obviamente ella desconocía quién estaba primero.

No ha dado tiempo ni a que acabara la frase cuando el hombre entrado en edad (vamos que estaba ya mayorcito y arrugado) le ha gritado : ¡¡la doy yo porque estoy detrás de esa chica y me toca a mi antes que a tí!! Pena no haber contado con mi cámara de video para subirlo a youtube...

Mi cara ha sido un poema, la de la mujer también.... qué grande...

Por no mencionar mi medio rifirafe con el por querer colarse en la cola del super a la hora de pagar...
¿Por qué los viejos siempre se me quieren colar?
Y como servidora no se calla por ná le he hecho saber que mi compra iba a ser depositada en la cinta transportadora antes que la suya con un simple " a usted lo de pasar con orden, ¿a qué le suena?"

Dior mio, qué paciencia

domingo 14 de junio de 2009

Todos quieren salir en mi blog

Todos los dias me tiene que pasar algo. La gente insiste en inspirarme para que les ponga a caer de un burro en mi blog.

Hoy era un sábado como otro cualquiera.Diré que el sol brillaba, pero los pajaritos no cantaban porque hacia un calor afixiante y los niños en vez de jugar en la calle estaban en casa jugando a la play en el salón de su casa.

Y yo estaba en el supermercado ya que me había quedado sin algo (que no viene al caso comentar) que necesitaba con urgencia ( y para los de mente que trabaja a una temperatura por encima de la media, no es lo que estais pensando ).Tras mirar durante un minuto el estante comparando las distintas variedades del producto, me dirijo hacia la caja. Hasta aquí todo normal menos por el hecho de que una vez más se confirma la teoría de la cola del supermercado: "cuanta más gente hay, menos cajeras están en su puesto y viceversa".
Por lo que hoy la cola era monumental y la cajera se afanaba en ir cobrando lo más rápido posible.

De repente se obra el milagro. Una caritativa cajera, decide volver a su puesto y abrir otra caja para facilitarle el trabajo a su compañera y de paso descongestionar los pasillos de gente harta de esperar."Por favor, pasen por esta caja con orden"


Antes de nada me gustaría realizar una breve explicación de la composición de la cola:

- Delante de mi: señor cincuentón con hijo adolescente, que no parecía tener demasiada prisa.
- Señoras varias y sus cestitos delante del señor en cuestión.
- Señora mayor detrás de mi con su cestita también
- Gente esperando detrás. No se qué eran. Si señores, señoras o alienigenas.

Bien, volvamos al "Pasen por esta caja con orden"

Tras esperar los segundos de rigor y ver que el señor delante de mí no decide moverse a la caja libre, me encamino hacia ella.

Y de repente me quedo helada, perpleja, anonadada.


"Los últimos serán los primeros, pero sólo en el Evangelio"

¿¿Y esa voz?? ¿¿Ha sido Dios??

¿Llevo bien el vestido? ¿Y el pelo?

Pues no, no era Dios.


Una mujer entrada en años ( ya que hay que ser eufémistico, porque si dices que era más vieja que Matusalén, encima parece que no tienes educación ) ha escupido tal perla.
Pero si ya estaba casi en la otra caja, delante del señor en cuestión y prácticamente era su turno.Pues no. Ella tenía que pagar en la caja a la que yo iba.

Pero ahí no queda todo. Tan fresca le dice a la mujercilla que estaba detrás de mi que pase ella primero, que estaba delante.

Por un segundo me imaginaba protagonista de uno de los personajes de aquel videojuego al que jugaba de pequeña en el bar, el Mortal Combat, y peleaba contra esa mujer del evangelio. Yo ataviada con mi vestido de flores de niña mona y mi arma: el bolso. Ella con su cara de malas pulgas y su arma secreta en su mano: el Evangelio.

A partir de ahí empezaba la encarnizada lucha por pagar primero. Al final le hacía un "fatality" y terminaba por pagar yo antes.Reconozco que en ese momento me habría encantado conocer alguna frase evangélica, de esas que hacen pupa, para haberla replicado.Sin embargo solo he podido musitar "Perdón, pero estaba yo antes"

Y con todo mi morro he depositado mi producto en la cintra transportadora y he pagado. Y aún encima, querían hacer como que me dejaban pasar porque no querían problemas. Normal, todo el mundo estaba observando la escena entre perplejos y divertidos.Mi cara debía de ser un poema, la cajera me ha sonreido cómplice mientras las dos octogenarias me ponían a caer de un burro.

No es que yo quiera quedar por encima. Es que estaba yo antes.

Qué poca decencia, qué poca educación. Ya ni los viejos

martes 3 de marzo de 2009

Los atascos, esos grandes conocidos

Martes. Lluvia. Trayecto al lugar de trabajo. Llego tarde. Es irremediable.

Mientras me encuentro en un embotellamiento que parece no tener fin, miro a través de mi ventana llena de gotitas… el cielo está gris y no para de llover… qué horror. Menuda forma de empezar el día. Pero por lo menos hay que intentar echarle imaginación. Rebusco entre todos mis cds y busco uno de música cubana. Mientras suena la música, saco del bolso mi Coca-Cola Light, pero yo me imagino que estoy en una playa paradisíaca, con los cubanos cantando de fondo y tomándome un daiquiri. Soñar es gratis.

Siendo consciente de que esto no lleva a ningún sitio y que no me encuentro en una playa, sino que estoy sentada en mi bólido, decido observar a la gente que me rodea. Y llego a una conclusión, bueno dos:

1.     1. Aunque los cristales tienen la propiedad de dejar traspasar la luz, la gente aún no ha asumido este concepto. ( Y cuando digo la luz, también me refiero que se ve a través de ellos, por si aún no se ha captado la idea)

2.     2. El conductor mañanero medio es muy cerdo

 

¿Por qué la gente aprovecha los atascos para mirarse en el espejo, quitarse algún grano que otro, o lo que es peor…. urgarse la nariz? Y lo mejor de todo es que creen que están como en el baño de su casa donde nadie les ve.  No se si os ha pasado alguna vez. Ves algo que te da muchísimo asco, pero te da tanto morbo que no puedes parar de mirar.

 

FLASHBACK: 

Recuerdo una vez que iba en el metro, yo sentada pensando en lo anodino de mi viaje. Cuando de repente se sentó una mujer que rondaría los cincuenta (un poco descuidada) en frente de mí. Para su sorpresa se encontró un periódico de estos que dan gratis, que ojeas un poco y lo vuelves a dejar en el asiento para que otro pasajero pase de una forma más digna su trayecto.  Y el periódico en cuestión, según van pasando las horas cada vez está más sobado y mugriento. Pues el caso es que tras el gesto de sorpresa, no muy exagerado eso sí, sólo fue un leve levantamiento de ceja, toma el periódico. Yo la miraba sin más, pero ¿qué ocurrió? Cuando quería pasar una hoja se chupaba un dedo, por lo cual cada vez que se chupaba el dedo en cuestión es como si estuviese chupando el propio periódico. Me dio tantísimo asco pensar todas las personas que habían sobado ese periódico y no sólo eso… lo que se habrían tocado antes…. Pero el caso es que no podía parar de mirarla. Y hasta que no se acabó todo el periódico no pude dejar de mirarla. Vamos que casi me paso de parada. A esto me refiero. Te da mucho asco, pero si no la miras no tiene gracia.

 

Bueno que me pierdo. Hablábamos del bizarrismo que se encuentra uno en los atascos. Ya hemos hablado de los guarros que realizan su ritual de aseo en el propio vehículo para el disfrute del personal. El próximo día me llevo palomitas.

Después de este grotesco espectáculo, paso a fijarme en los coches de autoescuela. Menudos hijos de la gran chingada. ¿Por qué te ponen la hora de práctica en pleno atasco? ¿Para practicar primera y segunda? Pero bueno…. Ni que regalasen las clases.
Lo que me hace mondarme de la risa es la cara de susto que traen algunos. Se agarran al volante con superglue y tienen el gesto desencajado… pero muchacho, si vas paradito…ay ay..

 

Y ya los que me matan son los camioneros / transportistas / obreros salidos. OJO, no digo que todos los de la profesión lo sean. Sólo que yo me encuentro a todos.  Se dedican a establecer contacto visual con una fémina en cuestión y pueden:

a.     a) Decirte todo tipo de piropos de forma sutil  (del tipo “guapa” o similar)

b.     b ) Decirte todo tipo de piropos de forma grotesca y soez ( me niego a transcribir )

Y lamentablemente la opción "b" es la más frecuente. Sobretodo si van en manada. Al principio es difícil discernir a qué grupo pertenecen. Pero el manejo de la lectura de labios facilita el trabajo.  Numerosos atascos te dan el master en técnicas de transcripción de vocablos ordinarios.

Y yo que a veces no soy tan señorita ni tan educada, me gusta saludarles con mi dedo corazón.

 

Tras esta vista general de los coches que me rodean procedo a cambiar de disco. Hoy me siento una rock star. Así que me pongo algún grupillo americano que triunfa en Myspace. Subo el volumen, cierro los ojos y toco la guitarra. Esto  no tiene precio. Hasta canto y todo, pensando que mi público me idolatra. Con seguridad los de los coches de alrededor me estarán mirando extrañados, pero no importa, porque desde luego mi estilo tocando la guitarra eléctrica invisible es insuperable.

 

De repente, parece que el tráfico se mueve un poco y tengo que dejar de tocar la guitarra. Ahora toco la batería, dando con los deditos en el volante. Y aquí llega lo más flipante de todo. ¡¡¡Resulta que era verdad!!!

Los atascos ni se crean ni se destruyen… sólo se transforman .

Pues sí, de repente, en un punto kilométrico determinado, el atasco ha desaparecido. ¿Por qué? Es un misterio para el que no tengo explicación. Realmente me deja perpleja el hecho de estar parada prácticamente a una velocidad punta de 5km/h y de repente encontrarte con la carretera libre de coches… ¿han desaparecido?

Piso el acelerador y me imagino que voy por una larga carretera de Estados Unidos. Me falta descapotar el coche, que haga sol en vez de lluvia, unas gafas de sol, un pañuelo a la cabeza y unos mitones. Ah, y un paisaje rocoso, nada de edificios grises.  Me siento como en un videoclip, casi puedo verlo. Cada vez que miro a un retrovisor para cambiar de carril es como si estuviese mirando a cámara. Qué grande soy. Hasta me veo conducir, veo en plano americano  la escena.

Pero ya llego al trabajo, tengo que aparcar, coger el paraguas y bajarme de mi nube.

Bienvenida a tu día gris y lluvioso.

Siéntate en tu mesa y ponte a trabajar. O mejor, escribe en tu blog!

lunes 26 de enero de 2009

Hoy he ido a la peluquería

Lo reconozco, venía preparada.
Sabía que mi pequeña aventura capilar daría frutos. Y aquí me hallo, sentada en una silla de peluquería, observado y tecleando, todo gracias al servicio de wi-fi del centro comercial donde me encuentro.

Pero empecemos por el principio.
Ya desde el jueves me encontraba descontenta por el estado desastroso de mi cabellera: las raíces de las mechas rubias que llevo ( ¿o creíais que Barbie era rubia natural? ) empezaban a asomar peligrosamente y el estado de mis puntas era lamentable ( para más señas: abiertas y estropeadas). Por lo que tras realizar mi ritual de alisamiento (puesto que una tiene el pelo rizado) me miré al espejo y exclamé: ¡¡ El lunes sin falta a la peluquería !!

Y hoy es lunes, así que no me ha quedado otro remedio que poner fin a este desaguisado capilar.

Así que he venido a la pelu. Me han hecho esperar unos diez minutos que me han sido más que suficientes para otear el horizonte: aquí hay miga para mi blog, he pensado.

Después de tomar mi asiento correspondiente, una amable peluquera, que ya conozco de anteriores ocasiones me ha preguntado si iba a ser lo mismo de siempre, a lo que yo he respondido: "¡Ponme super rubia!". A partir de ahí comienza un sufrimiento de movimientos de cabeza a ritmo de papel de alumnio. Al final terminas que pareces un extraterrestre. Lástima no haber llevado la cámara para inmortalizarme en tal momento. 

El tiempo que ha durado dar las mechas con su papel de alumnio lo he invertido provechosamente en cotillear todas las revistas del corazón.
La verdad, yo me he quedado más tranquila al saber que Fran Rivera es muy enamoradizo y no sabe estar sólo, que la baronesa Thyssen reconoce a su nieto Sacha como tal y que son inciertos los rumores de ciertos medios, y que Elsa Pataky no se preocupa por el pelo ni el maquillaje cuando sale a arreglar el jardín en su humilde morada a las afueras de Nueva York. Creo que por hoy he tenido suficiente.

Ahora tocaba esperar a que las mechas hagan su efecto, así que ni corta ni perezosa he sacado mi portátil. Obviamente las miradas de incredulidad ante lo que estaban viendo eran de esperar.
Es que soy freelance, he musitado.
MENTIRA, MENTIRA Y MENTIRA. Y MUY GORDA ADEMÁS. 
¡¡¡He sacado el portátil para hablar de vosotras!!! ¡¡¡ Y de esta experiencia que seguro genera un tráfico increíble a mi blog!!!

Empecemos por ti, rubia a la que veo a través del espejo. La verdad, me has llamado la atención nada más entrar. Eres una mujer con rasgos sudamericanos que andará por los cuarenta. Y no es esto lo que me ha dejado anonadada. Lo realmente increíble es .. ESE PELO QUE TIENES.... Esa mata de pelo rubio... pero, ¿cómo se puede tener tanto pelo? Obviamente la envidia me corroe. La peluquera que te ha tocado se ha armado de paciencia y valor para alisarte esa cantidad de pelo, que encima es rizado. Veo que tiene mucha mañana con la plancha. Veremos lo que tardan en acicalarte.

¿Por qué siempre hay alguna peluquera maruja? De esas que se saben todos los cotilleos de la tele (iba a decir del tomate, pero como ya no existe....) ¿ Y por qué nunca me toca a mí ?
En serio... las peluqueras nunca me hablan... ¿por qué? Siempre me tocan las amargadas y bordes. Porca miseria....

Lo que si me toca siempre es la señora octogenaria ( he de decir que con seguridad sea diez años más joven, pero lo de octogenaria mola) que se encuentra a mi lado y me mira de arriba a abajo a través del espejo. Señora que la estoy viendo. La de hoy era muy graciosa... éstos jóvenes no se separan del ordenador.
Ante tal muestra de simpatía he mostrado la mejor de mis sonrisas. Es verdad, sin sarcasmo.

¿Y qué es ese ruido? (aparte del de los secadores claro) Es el llanto desgarrado de un niño. Menuda desgraciada su madre, que le trae a la peluquería a que le corten esos ricitos de oro... ésta mujer no conocía a Sansón ¿no? El niño llora y patalea, está muerto de miedo. ¿Y si me cortan una oreja? Ya se han dado casos similares (pensará). Pero tu lucha es en vano pequeño. Ya te vengarás en casa...

Ésto si que es grande, acaba de entrar un chico de unos 25 años con su novia/rottweiler. Y digo esto porque el chico que simplemente se va a cortar el pelo, no puede tomar asiento y explicarle a la peluquera qué es lo que quiere exactamente. De eso ya se encarga la perra de presa. Y lo de perra no lo digo por insultar. Es la hembra del perro. Pues eso, la perra.
Obviamente no se separa de su novio, no vaya a ser que la peluquera le toque eróticamente detrás de la oreja y se lo vayan a montar en el almacén de los tintes.
Desde luego la estupidez humana no conoce límites.  Mejor dejo de mirar no vaya a ser que se piense que miro a su novio con intenciones. 

Volvamos a la rubia.... han pasado dos horas de reloj y aún sigue la peluquera alisando... Dior mio... con gente así no se rentabiliza lo que te cobran por lavar y peinar. Si todo el mundo necesitase tanto tiempo, no cubrían ni costes fijos.

Parece que me van a aclarar las mechas y lavarme el pelo, ahora vengo....

....
....
....

El proceso de lavado... qué curioso, éste si que me gusta. 
Aunque es como una moneda:
si te toca la cara es que has dado con una peluquera que te enjabona con cuidado, no te pega tirones y te pone el agua calentita. Vamos que puedes morir de placer.
O la cruz: das con la típica hija de la gran chingada ( me encanta esta expresión ) que te pega unos meneos que casi te parte la nuca con el lavabo de cerámica, te pega unos tirones con el peine increíbles dejándote medio calva, y por si fuera poco te pone el agua helada. 

Hoy ha tocado cara. Menos mal.

Eso si, siempre te preguntan lo mismo: ¿crema? ¿mascarilla? ¿serum? ¿nuevo potingue que promete un alisado de ensueño?

Aunque contestes que no a lo primero que te ofrezcan invariablemente seguirán ofreciéndote más cosas para que, usando técnicas de persuasión, al menos digas a algo que sí. "Uy pues tienes el pelo fatal eh" "Un poco de mascarilla te vendría genial, por que tienes el pelo que se te va a partir" Y todo este tipo de frases que te hacen preocuparte y pensar.. ¡¡no quiero quedarme calva a los 22!! ¡¡ echame lo que sea, lo que sea !!

Obviamente igual de peligroso es decir que si, porque seguirán preguntándote para que al final termines por echarte todo ( y engrosando así la cuenta ) . En este caso las técnicas de persuasión son del tipo motivador: "Ya verás que divino se te queda el pelo" "Uy se nota que te preocupas un montón por tu pelo" 

Yo ya en estos casos voy más que espabilada: mire usted señorita, echeme uno de los potingues que usted considere necesario. Uno y sólo uno. Mañana me lavaré el pelo y todos estos productos maravillosos desaparecerán por el sumidero. Lo dejo a su elección, pero deme el que me haga falta, no el más caro.  
Esto sería el ideal. 
Pero al final terminas diciendo: sólo mascarilla. Y cuando te preguntan por más productos reiteradamente dices que no. A veces en la vida hay que simplificar. 

Y llega el momento del corte. Oh Dior mio. Cuan peligroso y temido a la vez.
No es por criticar, pero ¿por qué hay peluqueras que les encanta tanto meter la tijera?
Las puntas por favor, sólo las puntas. Dos dedos. Dos dedos humanos. De mujer. Vamos, unos tres centímetros a lo sumo. No dedos de gorila. 

Pero si has tocado con la amiga de las tijeras ya puedes rezar, porque a estas les encanta elevar el número de dedos al cubo. Y cuando quieres reclamar ya es demasiado tarde... ahí se encuentra tu mata de pelo en el suelo, esperando a acabar en el cubo de la basura después de que otra afanada peluquera lo barra rápidamente para que no seas tan consciente de lo que ha ocurrido hasta que llegas a tu casa. 

Pero hoy o he tenido suerte o me he expresado bien. Sólo las puntas por favor. Esto es muy importante. Mi pelo tarda siglos en crecer. Acompañado de la carita del gato de Shrek.... y ha funcionado. Eso sí, los tirones que me ha pegado han sido de muerte. Pero he decidido no tentar a la suerte y quedarme calladita. Por si acaso se venga con su tijera.

Como es de esperar, mientras metía la tijera no he podido expresar virtualmente estos pensamientos, así que me he esperado a que me sequen el pelo.

Ya va quedando poco así que creo que es hora de ir cerrando este post. Dentro de poco me toca verme en el espejo, poner cara de aprobación y pagar.

La experiencia de hoy ha sido muy enriquecedora. 

Por cierto, la rubia está apunto de terminar.. después de 3 horas!!!
¿Tendrá una cita especial por la noche? Who knows... 


martes 30 de diciembre de 2008

Y yo que creía haberlo visto todo...

Los karaokes..... esos grandes desconocidos....
Dignos de mención en mi blog, son un lugar bastante interesante para el análisis, debido al gran número de individuos que allí se pueden encontrar.

Empecemos por el principio. 
Aunque soy una auténtica superstar, nunca había ido a un karaoke. Cierto es que acostumbro a entrenar mis cuerdas vocales en mi vehículo, pero no había tenido la oportunidad de experimentar el calor del público.

Y allí me encontraba un jueves de diciembre, dispuesta a salir, inocente de mí, a cenar a una pizzería. Cuál fue mi sorpresa y estupefacción cuando me di cuenta de que engañada habían dirigido mis pasos hacia un local de mala muerte, regentado por una banda de asiáticos, en pleno centro madrileño. Pero ya no había marcha atrás.

He de confesar que la novedad produjo en mi un grado de excitación que hizo que diese saltitos de alegría al ver los dos micros del escenario.  Allí nos sentamos todos, en principio a cenar. Y aunque la comida era una bazofia que ni mi perro pijo aterciopelado comería, eso es lo de menos. Lo grande era ese cuaderno mugriento y lleno de grasa con la lista de canciones.

La historia iba así: le pedías a un asiático (no diré chino porque desconozco si efectivamente lo eran o a lo mejor eran coreanos o de cualquier lugar donde tengan los ojos rasgados) un papel en el que tras elegir en ese cuaderno mugriento tu canción, apuntabas la referencia, el título y tu mesa. Y se lo devolvías claro... ahora a esperar tu turno para deleitar al público.

Como inciso diré que la lista era bastante extensa, aunque se echaron de menos éxitos como el mítico I will survive, muy propicio para hacer gorgoritos.

Pero, ¡ un momento ! Aún no he hablado de los presentes en la sala, que es lo que viene a ser el objeto de análisis...... esto si que era grande. Nos juntamos bichos de toda condición.

Para no ser maleducada criticando al resto, empezaré con nuestra mesa. Solo diré una cosa: entrópica. Había gente de todo calibre, unos mas aburridos que otros. Hay gente que no entiende que en un karaoke se va a hacer el friki, pero bueno eso es otro tema.

Sigamos.

Creo que habían unas 3 o 4 mesas más. Y seguro que todas las noches se repite el mismo patrón.

Los jóvenes. Al principio solo fagocitaban, pero finalmente se arrancaron dos niños de aquella mesa. Empleando mi aguda psicología y mi gran oido, deduje que con probabilidad, uno de ellos era un triunfito frustrado. La verdad, cantaba bastante bien. Y no me gustaba... nos ponía en evidencia a aquellos que disfrutabamos haciendo gorgoritos y desafinando. 

El romántico solitario.... éste estaba a base de mojitos en la barra. Era un tipo particular... ahí estaba el pobre solo, eso sí, cada vez que cantaba era para deleitarnos con una canción romántica, del calibre alex lumbago o similar. Sin duda andaba buscando su alma gemela. Quizá debería guiñarle el ojo a la asiática mala leche de la barra. 

Los celebradores de cumpleaños que llevan a la amiga engañada y que no contentos con ello, dejan que la humillen públicamente en el escenario con una reinona que canta y gesticula de forma obscena. Y lo peor de todo, seguramente hicieron un video y hoy circula por youtube. Ya no te puedes fiar de ni tus amigos. 

El grupo de cuarentones salidos. Qué grandes. Estos fueron nuestros fans más entregados de toda la noche. Sobretodo con aquella canción de Lady Marmalade.... si es que los hombres son así... les dices un voulez vous coucher aver moi ce soir y ya les entran los siete males. 

Los británicos de erasmus (quizás?). Publico ferviente en canciones de habla anglosajona ya que es lo único que entendían.

Los asiáticos mafiosos en mesa bebiendo cerveza y comiendo panchitos. En fin, seguro que hablaban cómo conquistar la zona este de madrid, ya que se han echo con la zona sur con todo el polígono de la Cantueña para ellos solos. 

Y cómo no, la asiática de la barra. Seguro que esa no conocía el proverbio chino de "Para aprender a vender hay que aprender a sonreir". Mejor que aprenda de los asiáticos mafiosos. Eran todo sonrisas.

Es curioso como a medida que pasaban las horas la sangría peleona iba haciendo que gente con dificultades a la hora de socializar se mostrasen extrañamente abiertos aquella noche. 

Y aunque el lugar era mugriento, cutre y hortera, fue sin duda una de mis mejores noches madrileñas.  Los cánticos, el personal,  y sobretodo los aplausos...  esos, no tenían precio....






martes 11 de noviembre de 2008

Técnicas de Marketing aplicadas a la vida real. Tomo 1. Sección A. Capitulo Primero. “Los hombres, la BCG, y tú”

Saludos marketinianos.

Hoy aprenderemos de forma práctica y sencilla cómo los conocimientos adquiridos tras nuestro paso por la universidad, toman un cariz más interesante cuando son aplicados a la vida real.

Para entenderlo aconsejo continuar la lectura, no sin antes avisar a los lectores con código genético XY que se abstengan de leer si son susceptibles ante los comentarios que vienen a continuación. Lo que menos deseo es provocaros una urticaria.

Tras este aviso a navegantes procedemos con el Primer Capítulo llamado "Los hombres, la BCG y tú"
Podéis encontrarlo en el Tomo 1, sección A de las "Técnicas de Marketing aplicadas a la vida real" de Mattel, Barbie Malibú

Tras consultar diversas fuentes, llego a la conclusión de que los hombres son como productos. Son complejos, pero si los entiendes puedes hacer grandes cosas.

A grandes rasgos podemos decir que existen cuatro tipos:

  • Los interrogante: bien, estos no sabes muy bien de que van... hoy te dicen una cosa, mañana te dicen otra.... dan bastantes quebraderos de cabeza y encima de que no ponen mucho de su parte te exigen que estés encima de ellos. Yo los llamo los Hot 'n' Cold. También conocidos como los Yes 'n' No. Cambian de opinión como cambio de ropa media hora antes de salir.
  • Los estrella: estos la verdad, son los menos frecuentes. Y son muy interesantes. Te llevan a sitios chulos, son detallistas... pero claro requieren grandes dosis de atención (y monetarias, para seguirles el ritmo)... te absorben por completo. Pero como los buenos productos, son una buena oportunidad de inversión. Pero son difíciles de mantener (siempre existe alguna acechadora sin escrúpulos)

  • Los vaca: estos son el producto de una estrella que madura. Siguen llevándote a sitios guays, pero han perdido la chispa. Quizá han perdido en detalles pero siguen bien posicionados en el mercado por lo que es interesante mantenerlos. Además requieren una baja inversión (ahora ya decide que sale con sus colegas y no quiere verte las 24h del día)
  • Los perro: sí... estos son los que más nos gustan. Ni comen ni dejan. Son el peso muerto que toda mujer se encuentra alguna vez en su vida. Son típicas sus frases de no quiero que te enamores de mi, necesito mi espacio y/o tiempo y quiero que lo respetes. Además puedo tener otras amigas. Le sigues el juego, sin embargo si tomas su misma posición ya la cosa cambia. Tu no puedes ser de nadie más... como el perro del hortelano vaya.

Por supuesto hablo de la mismísima Matriz Boston Consulting (más referencias en google)

En realidad que te cuenten las distintas estrategias que puede tener una empresa te da bastante igual si no tienes empresa, ni productos, ni perro que te ladre.


Pero amigos míos, la cosa cambia cuando le vemos la aplicación a la vida real.

Efectivamente, las estrategias de marketing tienen su aplicación a la vida real...

Y yo que andaba preocupada por entender a los hombres... Pues ya tenemos la solución. Es tan sencillo como catalogar al elemento / producto en uno de los cuadrantes. Y aplicar el diagnóstico estratégico.

Y yo que soy una filántropo os dejo la solución en unos sencillos pasos que todas podemos entender:

  • Con los interrogante lo mejor es que si nos interesan invirtamos todos nuestros recursos / esfuerzos en ellos, con el fin de conseguir una mayor participación / implicación por parte de los mismos. Aunque esto no nos asegura nada... los interrogantes son así... son....eem... interrogantes...
  • Con los estrella
    lo mejor es tomar estrategias para mantener nuestra cuota de mercado (es decir que ninguna lobezna nos quite lo que es nuestro). Se aconsejan mejoras en el producto (apuntarse al gimnasio para poner el culo en su sitio), incremento de la cobertura del mercado (vamos que si te propone ir a oir el graznido del ave picaflautas azul de la sierra tienes que ir, por muy rollo que te parezca) y énfasis en las políticas de comunicación (conocerle como si le hubieses parido para que te lo cuente todo.. o casi todo)
  • Con los vaca: bien estos se han amodorrado en la relación, así que lo mejor es invertir en I+D (Interés + Deseo). Esto es muy obvio. Pero por si acaso lo diré. Hay que avivar la llama del amor.... puede que sea con una cena a la luz de las velas, pero los hombres actúan por estímulos directos así que déjate de presunciones y frases con doble sentido, y directamente haz lo que tienes que hacer.
  • Con los perro
    lo mejor es minimizar los costes y maximizar los flujos de caja.
    Minimiza costes: no te impliques demasiado. Si no quiere nada serio, tu tampoco.
    Maximiza flujos de caja: Pásalo bien mientras dure... y mientras tanto que te lleve a sitios chulos....
    Y por supuesto, aunque ni coma ni deje, tu haz lo que te venga en gana... faltaría más....

    También eliminar el producto. Osease, darle puerta, pasar de su careto, olvidarle, mandarle a freír espárragos y/o decirle que lo aguante su madre.

Como veis, el marketing es una fuente de sabiduría increíble. Solo hay que verle el sentido práctico. A no ser que seas Microsoft y quieras fastidiarle la vida a Apple... eso ya es otro cantar....

Para cerrar el capítulo os dejo un caso práctico. La solución se encuentra en la página 267 del Tomo 2.

CASO PRÁCTICO: Haz una lista de los últimos cinco hombres con los que has estado y discierne en qué grupo se encuentran principalmente. ¿ Conoces a muchos estrella? (Qué afortunada). ¿Los interrogantes te rodean? (¿y te interrogan?) ¿Sólo te fijas en los perro? (Háztelo mirar)

En el siguiente capítulo pasaremos a analizar las distintas estrategias de ataque a los productos estrella teniendo en cuenta al resto de competidoras.